EL PABELLÓN DE LA GUADUA
EN EXPO HANNOVER 2000

Simón Vélez Jaramillo
De las Memorias del seminario "La guadua en la reconstrucción"
Armenia Colombia. Feb. 2000.

Hace l5 anos, más o menos, descubro la manera de hacer uniones de tracción para estructuras de guadua, inyectando concreto en los canutos involucrados con dicha unión. Esto para mí fue una revolución personal que cambió de manera dramática mi oficio como arquitecto diseñador y constructor. Nunca me he considerado un arquitecto especializado en guadua. Esta es uno más de los materiales de la canasta de la construcción con que un arquitecto o ingeniero de un país como Colombia debería conocer y saber trabajar tal como se hace con el concreto, el acero, el ladrillo o la madera. La guadua como sinónimo de pobreza y de miseria es un estigma al que me he dedicado combatir. La guadua es todo lo contraria, es una de las grandes maravillas de la naturaleza. Es la máxima expresión de la riqueza de nuestra biodiversidad. La Guadua angustifolia cuando se aprende a trabajar es un material de alta tecnología superando incluso, en su relación peso resistencia, al acero de la mejor calidad.

A partir de la experiencia de Expo Hannover 2000 puede empezar a hablar de la ingeniería de la guadua. Es increíble que el código de construcción Colombiano ignore la guadua como material de construcción y porlo tanto sea oficialmente prohibido su uso, mientras que en Alemania, el país más estricto del mundo en normas de construcción, la Guadua angustifolia superó de sobra todas las pruebas de laboratorio y de resistencia a que fue sometida, tanto desde el punto de vista del material en sí mismo, como del sistema constructivo que yo desarrollé para poderlo trabajar como elemento estructural principal. Este primer permiso de construcción permanente para el Pabellón de Guadua de Expo Hannover 2000, abre las puertas de la cultura de la guadua al mundo en el momento exacto en que el tema ambiental es la prioridad numero uno en todos los países civilizados.

El Pabellón de Guadua de Expo Hannover 2000 fue una hazaña cultural y humana en que 40 obreros del eje cafetero trabajaron durante 3 meses y medio, 12 horas diarias, incluidos domingos y festivos, a varios grados bajo cero y casi todo el tiempo de noche por ser invierno. A estos obreros es el momento en que aún no les han cancelado sus jornales de trabajo y lo que deberla ser una de las obras mas destacadas de Expo Hannover 2000, terminó convertida en un monumento a la mala fé por parte de la ONG Fundación ZERI, pirata y oportunista, que se apareció por el eje cafetero de la mano de la Cámara de Comercio de Manizales. Aún no aprendemos la lección del famoso embajador de la India en Neiva.

 

 

< < - > >